Insisto en la idea de que cuando uno inicia una aventura semejante a la MiM, ha de saber que hay un elevado porcentaje de sufrir algún contratiempo que nos haga retrasarnos en nuestras expectativas de tiempo en Meta, siempre hay factores externos incontrolables o errores propios que cometemos. Cuando a pesar de ello, durante la carrera  somos capaces de replantearnos nuestro objetivo principal y empeñarnos en finalizar la prueba demostramos un respeto por esa prueba más allá quizá que el propio vencedor.

Quisiera felicitar a todos aquellos que ayer en la MiM, se esforzaron por rendir homenaje a dicha carrera de la mejor manera que podemos hacerlo, llegando a Meta. Porque un corredor que sabe que no va a hacer su mejor marca personal, que sufre dolores musculares que le impiden correr, condiciones climatologías adversas… cuando a pesar de que ha estado prácticamente un año preparando esta carrera con el claro objetivo de hacer mejor marca personal, cuando a pesar del dolor, este corredor decide seguir adelante está demostrando un respeto enorme a esta prueba y al resto de participantes. Porque la MiM nos ha dado muchas satisfacciones, incontables besos y abrazos en Sant Joan, y es por ello que cuando viene a cobrárselo, hay que tener la gallardía de afrontar el pago. No me sirven aquellos corredores que nada más darse cuenta que no van a conseguir su objetivo deciden retirarse, creyendo que más vale un retirada digna que hundirse en la clasificación. ¿Qué pueden pensar el resto de corredores? ¿que sus tiempos no son dignos? Son tan meritorios como el que más, porque solo uno sabe el sacrificio y a lo que ha tenido que renunciar para poder llegar a Meta, sea el tiempo que sea. Porque si sabemos estar a las buenas, también tenemos que saber estar a las malas. Esta actitud es la que hace mayores nuestros pequeños logros, insignificantes para algunos pero importantísimos para quien los ha alcanzado, una actitud de respeto hacia la propia prueba y al resto de participantes. Es esto, el asumir errores, el no darse por vencido y el seguir sufriendo hasta Meta lo que hace que realmente crezcamos como corredores y como deportistas.

Por que tal vez nunca lleguemos los primeros a Meta, pero entrenamos como si fuera a ser así. Por ello, aquellos que dan siempre lo mejor de sí, siempre ganan. No estamos buscando súper héroes, ni inconscientes que antepongan su salud… también se ha de conocer el propio cuerpo para saber cuando nos debemos retirar de una carrera. Y lo escribe uno que se ha tenido que retirar en tres de ellas, sé que tomé la decisión correcta y por ello apoyaré siempre al que ha dado lo mejor de sí en una carrera, incluso cuando la carrera nos haya ganado forzándonos a abandonar. El abandono es una más de las estadísticas y nunca va a dejar de existir, pero que la ocupen aquellos que se han visto obligados a hacerlo y no por el capricho. Desde aquí quiero homenajear a aquellos que han sabido luchar, adaptarse y con su esfuerzo cruzan la línea de Meta, a los que no pudieron (excluyo a los que no quisieron) decirles que se aprende más de una derrota que de una victoria, que hagan auto-crítica, que analicen sus entrenamientos, sus fortalezas y sus debilidades… que las carreras siempre nos dan una segunda oportunidad y que alcen siempre los brazos cuando crucen la Meta, tienen todo el derecho a hacerlo.

 

José Vaquer
Presidente SOM ESPORT NATURA