El pasado día 10 de Mayo, cerca de 300 triatletas se dieron cita en el I Triatló Platges de Xilxes, organizado por Trilavall. Una primera edición de la que esperemos sean muchas ya que la organización hizo todo lo posible, y a veces lo imposible, para que todo saliese perfecto… y si no fue así, no se notó.

Para ser el primer triatlón que se realiza en Xilxes, el club Trilavall pensó en una distancia olímpica, distancia que cada vez va ganando más adeptos. Cada año más atletas deciden dar el salto de la distancia sprint y buscar nuevos retos. Para ello el triatlón olímpico une todos los requisitos, 1.500 m de natación, 40 km de ciclismo y 10 km de carrera, distancias todas ellas considerables que pueden servir tanto como “termómetro” deportivo para objetivos mayores o como prueba “objetivo” en sí misma.

Hasta allí nos desplazamos de la mano de nuestro compañero José Vaquer y su principal seguidor, su padre. Esta es su experiencia:

Era la primera vez que hacía un triatlón en distancia olímpica, pero la confianza que tenía en mí era muy grande, ya que dos semanas antes venía de realizar el Half Iron Man de Peñíscola. Así que era una buena oportunidad para aprovechar el estado de forma y hacer un buen triatlón compitiendo fuerte.

El sector de natación constaba de dos vueltas a un circuito de 750 m, los golpes, empujones…y algún que otro trago de  agua, fueron la nota predominante durante la primera vuelta. Todos queremos pasar por el mismo sitio y apurar al máximo los metros nadados. Ya en los segundos 750 metros no hubo aglomeraciones y pude encontrar mi espacio para nadar. Terminé bien este sector, que es el que peor se me da con 31 minutos aproximadamente y fui a por la bici. El sector de la bici consta de un circuito de 20 km al que se le tiene que dar dos vueltas, comparte en una buena parte el mismo circuito del duatlón de la Vall de Uxó. Con una subida de unos 500 metros cuando nos dirigimos hacia la Vall. A pesar de esta subida, el circuito es rápido y se encuentra bien asfaltado. La organización cerró totalmente la circulación al tráfico, permitiéndonos que nuestros esfuerzos estuvieran centrados en ir lo más deprisa posible. Al ser un triatlón no drafting, no está permitido el ir a rueda en este sector y tenemos que guardar una distancia mínima tanto yendo detrás de un ciclista como lateralmente, tan solo nos podemos acercar a él en el momento del adelantamiento, con lo que aquí las fuerzas se miden individualmente y no en función de si has podido conectar con un buen grupo o no. En este sector me sentí muy cómodo, la verdad. Cada vez noto que voy mejorando más mis prestaciones sobre la bici y empiezo a adelantar a otros participantes. Dejo la bici en boxes con la sensación de que voy yendo rápido y me obligo a mantener estas sensaciones en la carrera a pie, pero ya en las primeras zancadas noto que no me estoy adaptando bien a la carrera y empiezo a sufrir flato. Decido bajar el ritmo y centrarme en mi respiración, procurando así que se me pase el maldito flato lo antes posible, pero no es antes del kilómetro 3 intento entonces empezar a subir el ritmo gradualmente pero empiezo a notar los primeros síntomas de cansancio, así que decido dar la segunda vuelta al circuito al mismo ritmo, al menos no bajarlo y esperar a la última vuelta para ahí sí apretar los dientes y terminar lo más fuerte posible. Finalmente crucé la meta con 2h 33′ 06″ con la sensación de haber competido bien y que no me he guardado nada, ese es mi principal objetivo.

— Jose

El ganador absoluto masculino fue Fernando Santander con un tiempo en meta de 2h 4′ 53″ seguido por Rafa Zapata y Francisco Grau y las tres chicas que coparon el podio fueron Laia Escobedo con 2h 30′ 22″ y detrás de ella entraron Marta Fernández y Yolanda Mir.

En general, este triatlón dejó muy buen sabor de boca entre los participantes por su buena organización y por la buena elección de los circuitos. A buen seguro este fue el primer capítulo de muchos que quedan por escribir. Agradecer la labor de los voluntarios que se volcaron en que todo estuviera en su sitio y no faltase una botella de agua o una palabra de ánimo a todos los que estuvieron allí.